
Este martes que pasó, nuestra selección de fútbol jugó un partido amistoso contra Ecuador, el cual quedamos empatados a cero goles.
En este partido vimos que, si bien el equipo de Markarián se mostró ordenado y con empeño, la defensa deja mucho que desear, parecía una coladera, más aún por los laterales. Otro detalle, fue que estuvimos casi todo el partido con un hombre menos, espero que “El Mago” hable sobre esto con Ramos, ya que en sus últimos partidos, siempre sale expulsado y así no es la cosa, ósea… ¿lo ponen para que juegue o para que lo expulsen?.
Otra cosa fue la delantera, donde pudimos contar por primera vez, en la era Markarián, con los extranjeros Pizarro y Guerrero. Ambos tuvieron una actuación destacable, Guerrero estaba muy empilado, como si fuera su primera convocatoria, pero el arco le fue esquivo. En el caso de Pizarro, el hombre no pudo ser ese jugador de punta, que está atento a cada descuido de la defensa contraria para aprovechar y anotar; debido a la expulsión de Ramos, tuvo que bajar y jugar repartiendo el balón, eso si, lo hacía muy bien. (pregúntenle sino a Advíncula).
Pero seguimos teniendo el problema de la delantera que no moja… y acá viene la pregunta: ¿Tenemos que perdonar a los juergueros (lease Farfán y Manco)?
Cabe mencionar que Farfán estuvo en el estadio, donde acompañó a sus compañeros, también aprovecho y le pidió disculpas al “profe”, por su actuación en Panamá.
Habrá qué ver que decisión toma Markarián, si le da el visto bueno o se mantiene firme en su desición de no llamar a ninguno de los involucrados en la juerga del hotel Venero.
¿Ustedes que opinan?
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